15 al 17 de octubre de 2025 en Expo CIHAC Centro Banamex, CDMX
Arquitectura, bienestar y el rol esencial del cerramiento.
La arquitectura no es solo una disciplina técnica ni una expresión estética: es una fuerza determinante en la calidad de vida de las personas. El diseño del entorno en el que vivimos, trabajamos y nos desarrollamos influye de manera directa en nuestra salud física, mental y emocional. Por ello, cuando hablamos de bienestar, la arquitectura tiene un papel central, ya sea como promotora de ambientes saludables o, en su ausencia, como causante de espacios que deterioran la salud y la productividad.

Entre los muchos componentes que integran el diseño arquitectónico, el cerramiento, las ventanas y los sistemas de protección solar activos o pasivos, cumplen una función crítica. No se trata únicamente de permitir el ingreso de luz natural o proteger del clima exterior, sino de regular de forma inteligente las condiciones del interior: temperatura, ventilación, iluminación, aislamiento acústico y confort visual. Estos factores son esenciales para lograr entornos saludables.
Un edificio bien diseñado debe «respirar», mantener un equilibrio térmico, aprovechar la energía de forma eficiente y proteger a sus ocupantes de contaminantes y condiciones extremas. En esta visión, la calidad del cerramiento se convierte en una de las variables más influyentes. Las decisiones tomadas en torno a ventanas, fachadas y protecciones solares determinan el comportamiento energético del inmueble, su durabilidad y su impacto ambiental. Es aquí donde la Casa Pasiva AMEVEC cobra relevancia.

Este espacio de Casa Pasiva AMEVEC ha sido concebido como un laboratorio vivo de soluciones sustentables y saludables para el hábitat construido. No es solo una instalación demostrativa, sino una herramienta de educación, evaluación y toma de conciencia para profesionales de la construcción, diseñadores, fabricantes y usuarios finales. En ella, los productos son evaluados no solo por su apariencia, sino por sus prestaciones reales y su contribución al bienestar.
El modelo de Casa Pasiva, basado en los principios del estándar Passivhaus, propone edificaciones con un consumo energético extremadamente bajo y una calidad ambiental interior superior. Es un modelo replicable, medible y rentable, que AMEVEC ha adoptado para promover en México criterios más rigurosos y responsables en la selección de componentes para cerramientos y protección solar. En este espacio conceptual confluyen desarrollos en PVC, aluminio con RPT, vidrios de control solar, automatización, ventilación mecánica controlada, domótica, entre otros. Esta combinación de tecnologías permite mostrar en condiciones reales cómo un diseño bien integrado puede tener un impacto inmediato en el confort y la salud de los ocupantes.

Esta iniciativa es una guía tanto para nuevos proyectos como para procesos de remodelación. Muchas construcciones existentes pueden ser transformadas mediante una estrategia de rehabilitación térmica, que incluya la sustitución de ventanas, la mejora de sellos, la incorporación de sombreados, y la implementación de ventilación adecuada. La Casa Pasiva AMEVEC ofrece ejemplos tangibles y asesoría para lograrlo.
Arquitectos, ingenieros, desarrolladores y fabricantes encontrarán aquí una fuente de conocimiento basada en datos técnicos, simulaciones térmicas, mediciones acústicas y normativas aplicables. Al mismo tiempo, se promueve una conversación crítica sobre el rol que cada actor debe asumir para construir de forma más consciente y responsable.
En un país con climas tan diversos como México, adaptar soluciones pasivas eficientes no solo es posible, sino necesario. AMEVEC ha tomado la responsabilidad de impulsar esta transformación desde una perspectiva técnica y propositiva, invitando a todos los actores del sector a ser parte activa del cambio. La salud de nuestros edificios es también la salud de quienes los habitan. Por ello, la Casa Pasiva AMEVEC no es solo una propuesta conceptual. Es un llamado a la acción. Es una invitación a diseñar, construir y renovar pensando en el largo plazo, en el bienestar de las personas y en la eficiencia de los recursos. En ella, el cerramiento ya no es un elemento secundario, sino protagonista de una arquitectura que cuida y transforma.
COLABORACIÓN: AMEVEC
